Ni duermo, ni vivo, ni muero, ni resucito. No quiero ser estrella, ni tampoco recuerdo vano, ya que no estoy a tu lado, a pesar de que estoy soñando. Tras el largo verano siempre sale el sol, tras la larga tormenta que el invierno deja, y que el verano continua, fiel a mi bandera. Bandera que ni defiendo, ni poseo, pero en mi corazon clavada al fuego arde, sostenida por litros de tinta, que a tu nombre en el papel yacen.
Tinta malgastada, que en mi corazon queda, a pesar de la pena que supone tu despedida, que ni al adios llega, ya que al salir por la puerta, ni una palabra dejas. Despedida muda y ciega, que en mi mente perdura, como una señal del destino, pero que no cambia mis dudas, ya que el añorarte, demasiado esfuerzo supone, y el quererte, ninguna respuesta deja. Pero, pienso yo, ¿que es la vida sin sacrificio?, ¿que es la vida sin la muerte?, el dejar de quererte, dejando que mi cabeza, comprenda que tu amor, no es la meta...