Larga fue la espera, para no lograr una meta, ya que esperanzas no quedan, tan solo la de lograr, que este sea un punto y final, a la historia de una nada y que por ello una odisea parece. La mas agria de las cruzadas, en la que sin razon lucho, ni porque sigo en pie defendiendo, algo que nunca existio, que nunca creí tener, y que tarde o temprano desaparecio tras un silencio rotundo, que no dejaba lugar a respuesta. Respuestas que se tornaron suplicas, tras versos escondidas, pretendiendo llegar, a ese corazon de hierro, que ni mi mejor pluma, fue capaz de tocar.
No se si esto es suficiente, o si al contrario, no llega a la altura, de cerrar una historia, que tras silencio se convirtio en locura...